¿Estás cansada de luchar contigo misma?
¿Sientes que la vida te pesa y que ni tú misma te entiendes?
No hay nada mal en ti. Estás desconectada de quién eres y de tu ritmo.
En Jana te ayudamos a integrar tus características y configuración única en armonía con tus cambios hormonales y de energía. Para que pases de sobrevivir a vivir con alegría, presencia y salud, y sigas creando y construyendo en ritmo contigo, no en contra de ti misma.
El Código de la Mujer Cíclica nace del encuentro entre dos mujeres que, desde diferentes caminos de conocimiento, comparten un mismo propósito: acompañar a otras mujeres a reconectar con su naturaleza, su sabiduría interior y su poder personal.
Este programa nace también de su propia experiencia: de haber sentido la desconexión con sus ritmos naturales y de emprender un camino de exploración y aprendizaje para recuperar esa sabiduría que hoy quieren compartir con otras mujeres.
Carolina Fonseca
Administradora de empresas, tarotista y facilitadora de procesos de autoconocimiento.
Su camino ha estado profundamente ligado al estudio de herramientas que permiten comprender la dimensión simbólica, emocional y espiritual de la vida. Se ha formado en áreas como astrología, eneagrama, programación neurolingüística (PNL), coaching transpersonal y descodificación biológica.
A través de su trabajo acompaña a las personas a desarrollar mayor claridad interior, reconocer sus patrones y tomar decisiones más conscientes y alineadas con su esencia.
En este programa, Carolina aporta la visión simbólica y arquetípica del ciclo femenino, ayudando a comprender cómo los ritmos de la naturaleza se reflejan en la vida interior de cada mujer.
Andrea Cristancho
Ingeniera ambiental, instructora de yoga y facilitadora de procesos de bienestar femenino.
Andrea ha dedicado su camino al estudio y la integración de herramientas que permiten a las mujeres reconectar con su energía, su cuerpo y sus ciclos naturales. Su enfoque integra bienestar, conciencia corporal y desarrollo personal.
En este programa, Andrea acompaña los procesos prácticos de integración del conocimiento cíclico en la vida cotidiana, ayudando a que cada mujer pueda llevar esta sabiduría a su bienestar, sus relaciones y su forma de habitar el mundo.